
MINISTERIOS PALABRA EN ACCIÓN

Ser amigos. Parece casi un factor que pasa desapercibido en la pareja, pero la amistad refuerza los lazos que nos unen, favorece la comunicación y consigue que el amor sea más duradero.
Ser amigos significa pensar en el otro, mostrar interés por sus cosas, ayudarle en lo que necesite y compartir algo juntos, como ilusiones y proyectos, gustos, pensamientos, motivaciones, pasiones, hobbies.
Se trata de apreciar y valorar al otro viendo sus fortalezas, cualidades y capacidades con admiración y agradecimiento.
Porque, al quererle bien, descubrimos todo lo bueno y bello que encierra en su interior.
Es un contemplar con agradecimiento que exista y, además, que exista de ese modo tan hermoso.
Pese a saber que se debe valor el amor y la amistad de nuestro ser amado; desconocemos cómo hacerlo.
Tal vez te preguntes, “¿Cómo podré desarrollar tal amistad con mi esposo o esposa?
DiarÍamente pasen tiempo juntos comunicando.
Una de las características de la verdadera amistad es que los buenos amigos pasan mucho tiempo platicando. Normalmente se pasa mucho tiempo en compañía de los mejores amigos. Los buenos amigos disfrutan mucho estar juntos, sólo por el motivo de estar juntos y compartir lo que tienen en común. Juntos se ríen, se consuelan, y se confían sus anhelos y temores.
Resuelvan los conflictos.
La Biblia declara que un tiempo todos fuimos enemigos de Dios. “Pero ahora nos ha reconciliado” (Colosenses 1:21). Esta obra de reconciliación se hizo porque Jesús quiere amistad y relación con nosotros. Él dijo : “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos” (Juan 15:13).
Corresponde a las peticiones de tu pareja.
La verdadera amistad implica que uno toma en serio las peticiones
del otro y que se esfuerza para suplir la necesidad o petición. Esto es aún más cierto cuando se trata de algo ofensivo. Si una de las dos partes continuamente rehusa acomedirse, la amistad no va a durar mucho tiempo.
Jesús enseñó este precepto de la amistad acerca de sí mismo cuando dijo : “Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando” (Juan 15:14).
Deja de tratar de controlar.
Asegúrate de que todo lo que pides de tu pareja sea razonable. No tienes la vocación de controlar cada detalle de la vida de tu pareja. Pablo les enseña que “cada uno esté plenamente convencido en su propia mente” (Romanos 14:5).
Pasen tiempo juntos en alguna diversión.
El tiempo que pasó haciendo eso profundizó su amistad, la cual en su turno les llevó al romance y al matrimonio.
Demuestra confianza en tu pareja.
La amistad y la confianza siempre van de la mano, porque la confianza es ingrediente indispensable para toda amistad.
el rey David menciona a un amigo que le traicionó, y se refiere a éste como uno en quien él había confiado. “Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, alzó contra mí el calcañar” (Salmo 41:9).