MINISTERIOS PALABRA EN ACCIÓN 

Blog

LOS DESAFIOS SON TU VIDA

 

La vida puede estar repleta de desafíos, pesares y decisiones difíciles. Pero aun en medio de las dificultades, el Señor nos aconseja que seamos fuertes y valientes.

Josué 1:9.

 

Te has dado cuenta que cada día de nuestra vida es una una carrera de obstáculos. Es por ello, que a veces, nos sentimos cansados, decepcionados y con pocas ganas de continuar. En pocas palabras, la vida es un mundo lleno de desafíos.

En la vida, cada uno de nosotros se enfrenta a algo complicado de superar. A eso llamamos desafío.

Conforme vas superando estos desafíos aprendes, maduras y en definitiva creces como persona y te sientes orgulloso de ti mismo.

Hay desafíos que nos ayudan a encontrarnos para ser mejores y otros que lejos de ayudarnos, nos afectan.

Obviamente, cada persona es única y tiene sus propios desafíos. Es por ello importante que encuentres tus propios desafíos y que los adaptes a tus necesidades y deseos.

Pero cómo adaptar a mis necesidades y deseos mis propios desafíos. Te preguntarás...

 

ESFUERZATE Y SE VALIENTE

 

Todos los desafíos de la vida no son impedimentos... son esenciales para ella.

Pese a ello, eso no es fácil de valorar cuando estamos en medio de nuestras propias luchas: no aprobar un examen, sufrir problemas de salud; entre muchos más.

Es en esos momentos sentimos que el miedo y la ansiedad nos congelan de pies a cabeza, impidiendo hacer lo necesario para salir adelante. Olvidando que “el miedo es de valientes”.

 

DIOS SIEMPRE ESTARÁ CONTIGO.

 

Aún al levantarnos cada mañana con muchas ganas no es suficiente para afrontar nuestros desafíos.

Al estar frente a cada desafío, sabemos que hay cosas posibles que podemos realizar y otras imposibles para nosotros.

Es en ese momento, no importando la situación o la dificultad a la que te enfrentes, siempre puedes presentarla ante Dios en oración, porque ...la fe es la firme seguridad de las realidades que se esperan, la prueba convincente de lo que no se ve.

Hebreos 11:1.

 

ORACIÓN.

 

Siempre que estés frente a un desafío, has la siguiente oración:

Señor, gracias por ser mi fuerza y mi alegría ante los desafíos y las situaciones de mi vida. Señor, te llamo para que me guardes hoy de...

Amén.

 

Por: Alberto Huitrón Sánchez.